No podríamos abrir estas páginas literarias sin un saludo y un homenaje a cuatro
grandes de nuestras letras.
A Gabriela, dormida en el Monte Grande de la Poesía.
A Pablo y a Vicente que reposan su eternidad en esta orilla.
Y a don Nicanor, residente cruceño que oxigena conversaciones y caminatas
barranquinas con su decir y su mirada pronta a develar las incógnitas de un presente borrascoso, apasionante, pleno de desafíos y promesas.

¡ Qué gran privilegio!

Gabriela Mistral

GABRIELA.

"VIAJARON TODO EL DIA SUBIENDO Y BAJANDO CERROS.
DURANTE LAS REPECHADAS ELLA TUVO VARIAS VECES LA SENSACIÓN QUE LA
CREATURA YA VENÍA.
REZÓ DESESPERADA.
IMPLORÓ QUE EL SEÑOR LE PERMITIERA LLEGAR A TIEMPO.
ENTRARON A VICUÑA A PEDIR POSADA.
AMIGOS Y PARIENTES LOS ACOGIERON CON LA COSTUMBRE Y LA
HOSPITALIDAD DE AQUELOS TIEMPOS.
APENAS TRASPASADA LA NOCHE LLEGÓ LA EXTRAÑA CREATURA QUE
PRESENTÍAN EN EL VALLE.
VENÍA MAL COLOCADA Y LA COMADRONA LAS VIÓ NEGRAS ANTES QUE
CONSIGUIERA EXTRAER ESE SER AMORATADO DE LAS ENTRAÑAS DE LA
PARTURIENTA Y SE OYERA EL AGUDO GRITO DE LA VIDA NUEVA.
AL CORTAR EL CORDÓN UMBILICAL, LA MATRONA DIAGNOSTICÓ QUE LA
RECIÉN NACIDA TALVEZ NO SOBREVIVIRÍA. POR ESO, EL PADRE, AL CABO DE
UNAS HORAS SE APRESURÓ A TOMARLA EN SUS BRAZOS Y FUE CON ELLA A LA
IGLESIA A FIN DE QUE NO MURIERA MORA Y LE PUSIERAN EL ÓLEO Y LA
CRISMA ANTES QUE TERMINARA ESE ANGUSTIOSO DÍA 7 DE ABRIL DE 1889.
NO ES HABITUAL, PERO, TAMBIÉN LAS NIÑAS POBRES PUEDEN TENER VARIOS
NOMBRES. ESO NO CUESTA PLATA.
AL NACER FUE BAUTIZADA COMO LUCÍA DE MARÍA DEL PERPETUO SOCORRO
GODOY ALCAYAGA."


(Del libro : GABRIELA MISTRAL, PÚBLICA Y SECRETA, de Volodia Teitelboim.)


UNAS NOTAS EN EL CENTENARIO DE GABRIELA MISTRAL.
Gabriela Mistral, esa "mujer con nombre de ángel y apellido de viento". Pedro Prado habló de ella al pueblo mexicano: "Llegará recogido el cabello, lento el paso, el andar meciéndose en un dulce y grave ritmo...La reconoceréis por la nobleza que despierta... De todo su ser fluye una grata unción..." (1922).
Y la escritora uruguaya Esther de Cáceres, en el estudio crítico-biográfico que introduce las "Poesías Completas", cuenta de la común devoción (de Gabriela y de ella) a Cristo, el Espíritu Santo y el Angel Custodio. Esta graciosa y providencial coincidencia inspiró a la amiga del Uruguay a pedirle a Jacques Maritain, por ese tiempo en Princeton, que se trasladase a Nueva York a acompañar a Gabriela en su agonía. Y agrega, en un paréntesis, que Germán Arciniégas, en una nota emocionante, glosó el encuentro de esos dos prodigiosos seres.(Enero 10, 1957).

Hace un siglo (el 4º día del 4º mes de ese año de gracia de 1889), nació en Vicuña, Lucila de María Godoy Alcayaga, nuestra Gabriela Mistral. La humildad y modestia familiares le dieron una juventud solitaria, "de soledad absoluta" ( "Yo no tuve sino la Escuela Primaria", cuenta ) y una vida sufrida, pero riquísima en la experiencia y aventura del dolor, el conocimiento, la pasión por el libro, por la enseñanza: "Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos", ruega en su Oración de la Maestra. Y ahí mismo, la hondura de su religiosidad fiel : " Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo para que no renuncie a la batalla de cada hora por él." Y, por último, la otra experiencia dolorosa y encerrada de la pasión amorosa.

Puede afirmarse que toda la obra de Gabriela Mistral está impregnada de sentido religioso. " Religiosidad - define - es el recuerdo constante de la presencia del alma". Más adelante, dice que los artistas religiosos " fuera de la capacidad para crear tienen al mirar el mundo la intuición del misterio, y saben que la rosa es algo más que una rosa y la montaña algo más que una montaña (Borges decía que "en la letras de rosa está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo" ); ven el sentido místico de la belleza..." Este aspecto globalizador se manifiesta tanto en sus poemas en verso como en su prosa - casi desconocida aún -, muchas veces más rica y hondamente poética. Se dice que un buen poeta se reconoce por su prosa. El propio Neruda concedió que en la prosa de nuestra mayor escritora "pudo hallarse muchas veces su más penetrante poesía."

¿Razón y milagro de su poesía? Su Biblia. ¿Qué otra niña chilena, humildísima, puede contar que conoció la Biblia de labios de su abuela septuagenaria ( que "sería la criatura más penetrante que cruzó por mi vida chilena" ), y que ya desde los diez años frecuentó el Gran Libro y "recibió aquel chorro caliente de poesía" y memorizó los salmos del gran Padre David? Y ella atesoró para siempre ese hecho misterioso, "por guardar en mí...el amor reverencial, la adoración ciega de lo Divino."

Agrega Angel Custodio González: "Esta HOJA sólo pretende inducir a quienes la recojan a interesarse, un poco más, por la prosa de Gabriela Mistral (Una vez completamente recogida llenará más de diez volúmenes). Dejemos, pues, ahora que ella nos hable desde el misterio y amor de su elocuente silencio. Su Cristo oyó su plegaria; le bajó los párpados y le enseñó "que están de sobra ya todas las horas / y fueron dicha todas las palabras..."

Esta HOJA DE POESÍA es una publicación del Área de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Chile. Cuando llegó a mis manos estaba a cargo de Ángel Custodio González, Juan Antonio Massone y Gustavo Donoso. Tiene el Nº 74 / Mayo.1989. La guardé por mucho tiempo. Hoy la traspasamos a otras manos.


Ramón Acuña Carrasco.

 

1. DESOLACIÓN

La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde
me ha arrojado la mar en su ola de salmuera.
La tierra a la que vine no tiene primavera:
tiene su noche larga que cual madre me esconde.

El viento hace a mi casa su ronda de sollozos
y de alarido, y quiebra, como un cristal, mi grito.
Y en la llanura blanca, de horizonte infinito,
miro morir intensos ocasos dolorosos.

¿A quién podrá llamar la que hasta aquí ha venido
si más lejos que ella sólo fueron los muertos?
¡Tan sólo ellos contemplan un mar callado y yerto
crecer entre sus brazos y los brazos queridos!

Los barcos cuyas velas blanquean en el puerto
vienen de tierras donde no están los que no son míos;
sus hombres de ojos claros no conocen mis ríos
y traen frutos pálidos, sin la luz de mis huertos.

Y la interrogación que sube a mi garganta
al mirarlos pasar, me desciende, vencida:
hablan extrañas lenguas y no la conmovida
lengua que en tierras de oro mi pobre madre canta.

Miro bajar la nieve como el polvo en la huesa;
miro crecer la niebla como el agonizante,
y por no enloquecer no encuentro los instantes,
porque la noche larga ahora tan solo empieza.

Miro el llano extasiado y recojo su duelo,
que viene para ver los paisajes mortales.
La nieve es el semblante que asoma a mis cristales:
¡siempre será su albura bajando de los cielos!

Siempre ella, silenciosa, como la gran mirada
de Dios sobre mí; siempre su azahar sobre mi casa;
siempre, como el destino que ni mengua ni pasa,
descenderá a cubrirme, terrible y extasiada.

PIECECITOS

A doña lsaura Dinator

Piececitos de niño,
azulosos de frío,
¡cómo os ven y no os cubren,
Dios mío!

¡Piececitos heridos
por los guijarros todos,
ultrajados de nieves
y lodos!

El hombre ciego ignora
que por donde pasáis,
una flor de luz viva
dejáis;

que allí donde ponéis
la plantita sangrante,
el nardo nace más
fragante.

Sed, puesto que marcháis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.

Piececitos de niño,
dos joyitas sufrientes,
¡cómo pasan sin veros
las gentes!

TODAS ÍBAMOS A SER REINAS

Todas íbamos a ser reinas,
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia
y Lucila con Soledad.

En el valle de Elqui, ceñido
de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en rojo y azafrán,

Lo decíamos embriagadas,
y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.

Con las trenzas de los siete años,
y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral,

De los cuatro reinos, decíamos,
indudables como el Korán,
que por grandes y por cabales
alcanzarían hasta el mar.

Cuatro esposos desposarían,
por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.

Y de ser grandes nuestros reinos,
ellos tendrían, sin faltar,
mares verdes, mares de algas,
y el ave loca del faisán.

Y de tener todos los frutos,
árbol de leche, árbol del pan,
el guayacán no cortaríamos
ni morderíamos metal.

Todas íbamos a ser reinas,
y de verídico reinar;
pero ninguna ha sido reina
ni en Arauco ni en Copán.

Rosalía besó marino
ya desposado en el mar,
y al besador, en las Guaitecas,
se lo comió la tempestad.

Soledad crió siete hermanos
y su sangre dejó en su pan,
y sus ojos quedaron negros
de no haber visto nunca el mar.

En las viñas de Montegrande,
con su puro seno candeal,
mece los hijos de otras reinas
y los suyos no mecerá.

Efigenia cruzó extranjero
en las rutas, y sin hablar,
le siguió, sin saberle nombre,
porque el hombre parece el mar.

Y Lucila, que hablaba a río,
a montaña y cañaveral,
en las lunas de la locura
recibió reino de verdad.

En las nubes contó diez hijos
y en los salares su reinar,
en los ríos ha visto esposos
y su manto en la tempestad.

Pero en el Valle de Elqui, donde
son cien montañas o son más,
cantan las otras que vinieron
y las que vienen cantarán:

—«En la tierra seremos reinas,
y de verídico reinar,
y siendo grandes nuestros reinos,
llegaremos todas al mar».

LOS SONETOS DE LA MUERTE

I

Del nicho helado en que los hombres te pusieron,
te bajaré a la tierra humilde y soleada.
Que he de dormirme en ella los hombres no supieron,
y que hemos de soñar sobre la misma almohada.

Te acostaré en la tierra soleada con una
dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
al recibir tu cuerpo de niño dolorido.

Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,
y en la azulada y leve polvareda de luna,
los despojos livianos irán quedando presos.

Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,
¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna
bajará a disputarme tu puñado de huesos!

II

Este largo cansancio se hará mayor un día,
y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir
arrastrando su masa por la rosada vía,
por donde van los hombres, contentos de vivir...

Sentirás que a tu lado cavan briosamente,
que otra dormida llega a la quieta ciudad.
Esperaré que me hayan cubierto totalmente...
¡y después hablaremos por una eternidad!

Sólo entonces sabrás el por qué no madura,
para las hondas huesas tu carne todavía,
tuviste que bajar, sin fatiga, a dormir.

Se hará luz en la zona de los sinos, oscura;
sabrás que en nuestra alianza signo de astros había
y, roto el pacto enorme, tenías que morir...

III

Malas manos tomaron tu vida desde el día
en que, a una señal de astros, dejara su plantel
nevado de azucenas. En gozo florecía.
Malas manos entraron trágicamente en él...

Y yo dije al Señor: —«Por las sendas mortales
le llevan. ¡Sombra amada que no saben guiar!
¡Arráncalo, Señor, a esas manos fatales
o le hundes en el largo sueño que sabes dar!

»¡No le puedo gritar, no le puedo seguir!
Su barca empuja un negro viento de tempestad.
Retórnalo a mis brazos o le siegas en flor».

Se detuvo la barca rosa de su vivir...
¿Que no sé del amor, que no tuve piedad?
¡Tú que vas a juzgarme, lo comprendes, Señor!

LA CANCIÓN DESESPERADA

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!

Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!

Pablo Neruda

“NERUDA : Neftalí Ricardo Reyes Basualto, llamado PABLO. Nació en la ciudad de Parral, Provincia de Linares, el 12 de Julio de 1904. Uno de los más altos valores de la poesía hispana.
Sus vigorosas imágenes expresan una concepción profundamente dramática de la vida. Desempeñó cargos diplomáticos en Asia, España, México y Francia.
En una fase importante de su vida, perseguido por sus ideas políticas, debió salir de su patria por un tiempo largo.
Canta con pasión a la América india, a su ideal político y al amor.
Algunas de sus obras: La canción de la fiesta, Crepusculario, 20 Poemas de Amor y Una Canción Desesperada, Tentativa del Hombre Infinito, Canto General, El Habitante y su Esperanza, Odas Elementales, Residencia en la Tierra, España en el Corazón, Memorial de Isla Negra, etc.
Obtiene el Premio Nacional de Literatura en el año 1945 y el Premio Nóbel de Literatura el 21 de Octubre de 1971.
Después de su muerte ocurrida el 23 de Septiembre de 1973, en trágicas circunstancias, se publican sus memorias con el título: “Confieso que he vivido.”
Sus restos reposan frente a la inmensidad del mar de Isla Negra, junto a Matilde Urrutia, su gran amor.

Más allá de la cronología de su tránsito, los lugares, los tiempos históricos vividos, títulos, premios, honores, trincheras y antagonismos desatados, más allá del senador, el prófugo heroico y el Poeta - Candidato a la Presidencia de la República, resta el hombre concreto con su trayectoria apasionante, su canto a la vida y al amor; el hombre que eleva su presencia más allá de todas las banderas para darse a todos con una obra poética gigantesca y reconocida en el mundo entero: “Que está abierta en el aire y es de todos.”

PABLO 2011. (Ramón Acuña Carrasco)

Dice el poeta:

“Hermano esta es mi casa / entra en el mundo / de flor marina y piedra constelada / que levanté luchando en mi pobreza.”

Desde entonces hasta acá tantas veces fuimos a la casa constelada, al mar infinito, saludando a los pinos oscuramente vestidos, preguntando por él a las estrellas, y a la brisa que dice lo suyo a quien quiera oírla.

A sus días de trenes atragantados de gente y cereales, de tortillas de rescoldo de fragante presencia y de cerveza en botellas oscuras, destapadas con los dientes, equilibrando la sed crónica de impenitentes bebedores que “ hacían la mañana” para después desperdigarse de estación en estación yendo a parar quizá donde y rumbo a qué.

Y a su vagabundear con Juvencio en el inconmensurable valle de la infancia entreverados con abejas, coleópteros, arañas y perdices, según propia voz: “humedecidos por el bosque” profundo y rumoroso de la Araucanía.

Cuando “tenía catorce años / y era orgullosamente oscuro / delgado, ceñido y fruncido / funeral y ceremonioso.” / Cuando el amor llegó a su puerta en “dos trenzas de trigo/ y dos ojos interminables.”

Cuando recibía libros de autores rusos de manos de aquella gran señora que lo precedería en el ascenso a las máximas alturas de la poesía universal.

Y, después, en la gran casa del mundo, fieles a la cronología de su tránsito, los lugares, los tiempos históricos vividos, títulos, premios, honores, trincheras y antagonismos desatados; su canto a la vida y al amor. Y cuando eleva su presencia más allá de todas las banderas para darse a cada cual y a cada quien con una obra poética gigantesca “que está abierta en el aire y es de todos”.

“Un niño vino del Sur / con un cuaderno y mil sueños / un niño vino en un trueno / con luces de canto nuevo / un niño vino tejiendo / un poncho de brisa y viento / haciendo frente a la lluvia / con un paraguas maltrecho / un niño vino del Sur / caminando el universo.”

Estuvimos en su casa cuando el último galeón levó anclas dejando la isla con rumbo a la Eternidad.

“Y luego, y luego, y luego, y luego, es tan largo contar las cosas.”

Él, nuestro Pablo.

El Neruda de todos los tiempos.

 

Homenaje en el día de su natalicio / Biblioteca Vicente Huidobro / Julio.2011.

"RUTA ASFALTADA CON HUELLAS DE VERSOS"

Autor: Beno Navarro.

" Por mi parte, soy o creo ser duro de nariz, mínimo de ojos, escaso de pelos en la cabeza, creciente de abdomen, largo de piernas, ancho de suelas, amarillo de tez, generoso de amores, imposible de cálculos, tierno de manos, lento de andar, inoxidable de corazón, aficionado de estrellas, mareas, maremotos, admirador de escarabajos, caminante de arenas, torpe de instituciones, chileno a perpetuidad, amigo de mis amigos, mudo para enemigos, entrometido entre pájaros, mal educado en casa, tímido en los salones, audaz en la soledad, arrepentido sin objeto, horrendo administrador, navegante de boca, yerbatero de la tinta, discreto entre los animales, afortunado en nubarrones, investigador de mercados, obscuro en las bibliotecas, melancólico en las cordilleras, incansable en los bosques, lentísimo de contestación, ocurrente años después, vulgar durante todo el año, resplandeciente con mi cuaderno, monumental de apetito, tigre para dormir, sosegado en la alegría, inspector del cielo nocturno, trabajador invisible, desordenado, persistente, valiente por necesidad, cobarde sin pecado, soñoliento de vocación, amable de mujeres, activo por padecimiento, poeta por maldición y tonto de capirote."

El gran crítico español del siglo XIX, don Marcelino Menéndez y Pelayo, en su Antología de la poesía Hispanoamericana (1893), decía: "De la Universidad (de Chile) salieron historiógrafos, investigadores, gramáticos, economistas y sociólogos, más bien que poetas. El carácter del pueblo chileno es positivo, práctico, sesudo, poco inclinado a idealidades. Esta limitación está compensada por excelencias más raras y útiles en la vida de las naciones... No pretendemos por eso que haya durar siempre... Dios hace nacer el genio poético donde quiere y no hay nación ni raza que esté desheredada de ese don divino".

Pues, ese don divino con que nos consolaba el mal profeta don Marcelino se ha cumplido con creces y no se por que este crítico español pensaba que los poetas debieran salir de las universidades. Pero "la más alta poesía actual de la lengua" como llamaba a la chilena el crítico peruano Luis Alberto Sánchez, no brotó por generación espontánea.

Ya don Andrés Bello nos recordaba que "Chile es el único de los pueblos modernos cuya fundación ha sido inmortalizada por un poema épico, La Araucana del castellano - vasco don Alonso de Ercilla y Zúñiga."

Doña Mercedes Marín del Solar, celebrada por el mismo Menéndez y Pelayo, anunciaba con medio siglo de anticipación las elegantes audacias del Modernismo. Y el propio Rubén Darío, apadrinado por mecenas chilenos, publicó en nuestro país (Valparaíso, 1888) su librito Azul, partida de nacimiento de la poesía hispánica moderna de las dos orillas del Atlántico.

Tres poetas chilenos del siglo XX han tenido significación decidora y decisiva en la evolución de la lírica de lengua castellana, desde Darío: Gabriela Mistral, Premio Nobel de 1945; Vicente Huidobro, fundador del Creacionismo, y Pablo Neruda, Premio Nobel de 1971.

Nadie discute ya a Neruda como no se discute el Himalaya. Unos pocos tratan de descubrir sus cumbres y mirar desde ellas el mundo. La mayoría lo contempla desde lejos, con más admiración que entendimiento. Desde Rubén Darío, ningún poeta de la lengua de Garcilaso, Góngora y Quevedo ha tenido la maestría de este poeta tan inmenso, tan universal y tan chileno.

Cuando la sencilla maestra Gabriela Mistral obtuvo el primer Nobel de Literatura para la América ibérica, declaró enfáticamente en su discurso de aceptación: "Si la Academia de Estocolmo quería honrar a la poesía de Chile, debería haber dado el galardón a Pablo Neruda, que es el poeta más grande de mi patria".

Neruda dio recitales en los Estados Unidos en esos años y Archibald McLeish, Decano de los poetas estadounidenses, lo presentó al público que lo aclamó en Nueva York, como "al poeta más grande vivo hoy en el mundo".

En 1934 Neruda fue nombrado cónsul de Chile en Barcelona, y luego en Madrid. En la Universidad madrileña, su amigo el poeta granadino Federico García Lorca presentó así a Neruda a los jóvenes poetas de España: "... Y digo que os dispongáis a oír a un auténtico poeta, de los que tienen los sentidos amaestrados en un mundo que no es el nuestro y que poca gente percibe. Un poeta lleno de voces misteriosas que afortunadamente él mismo no sabe descifrar; de un hombre verdadero que sabe que el junco y la golondrina son más eternos que la dura mejilla de la estatua... La América española nos envía constantemente poetas de diferente numen... pero no todos tienen el tono de América. Muchos parecen peninsulares y otros acentúan en su voz ráfagas extrañas, sobre todo francesas, pero en los grandes, no. En los grandes cruje la luz ancha, romántica, cruel, desorbitada, misteriosa de América... estos poetas dan el tono desgarrado del gran idioma español de los americanos, tan ligado a nuestros clásicos; poesía que no tiene vergüenza de romper moldes, que no teme al ridículo y que se pone a llorar de pronto en mitad de la calle".

La poesía de Neruda ha evolucionado en más de medio siglo de creación. Desde el tono post-modernista de Canción de la fiesta y Crepusculario, cuando la originalidad del poeta chileno le destaca a los veinte años de una existencia pobre; desde el tono ensimismado y melancólico de los Veinte Poemas de amor y una canción desesperada y la Tentativa del hombre infinito, donde se asomaba a la vanguardia; desde la rica poesía hermética de El hondero entusiasta y las tres Residencias, hasta la poesía épica y militante de España en el corazón y la cumbre del Canto General. Comienza a descender luego del Olimpo por las suaves laderas de la sencillez, dando un tono "conversacional", grato a Unamuno y a Gabriela, en sus Odas Elementales, Las Uvas y el viento, los cinco volúmenes de Memorial de Isla Negra y sus últimos libros. Sencillos, nostálgicos, entrañables, más serenos y siempre henchidos de metáforas y cubiertos de lenguaje exquisito. Sin olvidar sus poemas de amor en: Los versos del capitán, Cien sonetos de amor y su antología Todo el amor.

Neruda es el poeta cósmico de América. Y la tierra que canta, y el mar que canta, aún cuando escribía en Europa o en Asia, es su tierra americana, su tierra de Chile y el "Mar del Sur llamado".

"Oh Chile, largo pétalo
de mar y vino y nieve,
ay cuándo
ay cuándo y cuándo
ay cuándo
me encontraré contigo,
enrollarás tu cinta
de espuma blanca y negra en mí
cintura,
desencadenará mi poesía
sobre tu territorio."
(Las Uvas y el Viento)

La comunión del hombre con el paisaje es una conquista del Modernismo. Pero, mientras en los modernistas y post - modernistas suele tomar una forma de panteísmo, en Neruda es más bien antropocentrismo. Porque su tierra es la tierra del hombre. Y las cosas, las cosas sencillas, o las ruinas soberbias, que canta, son cosas creadas o usadas por la mano del hombre:

"Amo las cosas loca
locamente.
Me gustan las tenazas,
las tijeras,
adoro
las tazas,
las argollas,
las soperas,
sin hablar, por supuesto,
del sombrero...
Amo
todas
las cosas...
porque...
todo tiene
en el mango, en el contorno,
la huella
de unos dedos,
de una remota mano
perdida
en lo más olvidado del olvido..."
(Navegaciones y regresos, libro IV de las Odas)

Y cuando el poeta canta a las cosas y a los seres mínimos, lo siento más cerca de San Francisco de Asís que de Carlos Marx.

Quiero insistir en algo importante, a mi juicio, para comprender el itinerario poético de Neruda. Hay críticos que hablan de varios Nerudas, y no hay sino uno solo, con absoluta unidad y continuidad poética, desde 1919 hasta 1973, a pesar de la variedad de expansión de sus temas y sus técnicas, en medio centenar de libros que cubren medio siglo de creación. Insisto en esa unidad creadora.

La conversión de Pablo Neruda al comunismo, después de la Guerra Civil española, le ha quitado y le ha dado algo importante a su poesía. Le ha quitado unos doscientos versos que son como la frase que puede lanzar un 'compañero' indignado. Pero, al mismo tiempo, al no sentirse solo en la lucha contra la miseria y crueldad, el poeta ha ensanchado su temario hasta tocar la épica, en Alturas de Macchu Picchu, y ha depurado su estilo hasta alcanzar una magnífica sencillez.

Pablo Neruda fue comunista, al menos los 30 últimos años de su vida. Poeta desde los diez. Pero no era poeta - comunista. En una entrevista concedida al periódico L'Express declaraba: "He escrito acaso siete mil páginas de poemas. Pues bien, creo que no encontrarán cuatro páginas sobre política... He escrito diez libros sobre el amor. La política es obsesión de otros, no la mía... Me han mezclado en la política... Y no es lo esencial de mi poesía".

Neruda es poeta humano, antropocéntrico que escribe sobre el hombre. Y de lo que Baroja llamaba "La poesía impura", canta a las cosas que crea o emplea la mano sudada del hombre.

"Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo?
Aire en el aire, el hombre, dónde estuvo?
Tiempo en el tiempo, el hombre, dónde estuvo?
Fuiste también el pedacito roto
de hombre inconcluso, de águila vacía
que por las calles de hoy, que por las huellas,
que por las hojas del otoño muerto
va machacando el alma hasta la tumba?

Yo te interrogo, sal de los caminos,
muéstrame la cuchara, déjame, arquitectura,
roer con un palillo los estambres de piedra,
subir los escalones del aire hasta el vacío,
rascar la entraña hasta tocar el hombre.

¡Devuélveme el esclavo que enterraste!"
(Alturas de Macchu Picchu)

Por lo demás, ese poeta que algunos llaman individualista, egoísta, ensimismado en la juventud, a los quince años escribía en un poema recogido en su primer libro:

"Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
mordiendo solo todas las tristezas,
como si el llanto fuera una semilla
y yo el único surco de la tierra."
(Crepusculario)

Más tarde, en la madurez, después del cambio causado en su vida y en su poesía por la sangre de España, el poeta solidario - ya no solitario - lanza su nueva profesión de fe así con las mismas palabras de la adolescencia:
"... Y apartando la tierra
en un río de espigas llega el sol a mi boca
como una vieja lágrima enterrada
que vuelve a ser semilla."
(Naciendo en los bosques; tercera Residencia)

La misma lágrima de todas las tristezas humanas brilla en las pestañas de su poesía simplemente humana. La única diferencia en la madurez está en que ya no hay crepúsculos ni noches, sino un sol que le llena la boca. Porque en la solidaridad de los demás hombres el poeta cree haber encontrado la esperanza de un día.

Pablo Neruda, hijo de un obrero chileno, en cincuenta años de constante y fecunda creación se destaca hoy como uno de los grandes innovadores del lenguaje poético, junto a Garcilaso, Góngora, Quevedo, Darío, Huidobro y Gabriela Mistral. Ha ejercido la más amplia y honda influencia en tres generaciones de poetas hispánicos, y, más que ningún otro poeta de lengua española, sobre los de las demás naciones del mundo. Es maestro indiscutible en España e Hispanoamérica. Es, a la vez, maestro universal.

Neruda quedará para siempre, superadas las controversias circunstanciales, como el poeta del hombre que sufre, desde los quince años hasta los 69 de su muerte. Poeta de los humildes, de la tierra, de los océanos, de los bosques, y de la lluvia, la lluvia que goteaba en la casa de madera sureña de la infancia y que inunda, en un terremoto, la tumba del padre. Poeta de la luz de los montes, de la nieve y del verde forestal del sur de Chile. Expresa, en un cántico inmenso, la ansiedad de un continente, y siembra en el surco de su corazón, y canta con mágico verbo, los dolores todos de la tierra.

Neruda era un poeta inagotable. Todas las mañanas de su vida escribió, desde los quince años, desde los poemas de Crepusculario, publicados en 1923. Desde entonces sus libros ocuparon 35 volúmenes, sin contar sus diversas antologías, traducciones a 23 idiomas, y las tres ediciones de sus Obras Completas.

Después de su muerte han aparecido nueve libros póstumos: Sus memorias y ocho tomos de poesía, entre los que se encuentran algunos de los versos más hermosos de la lengua castellana.
De las Memorias (Confieso que he vivido), hay críticos que dicen que falta la historia completa de su vida y de sus amores. Debe recordarse que el poeta dictaba a la fiel esposa de su otoño, Matilde. Pero estas memorias nos ayudan a comprender su poesía tan ligada a su vida misma, así como las conferencias tituladas 'Infancia y poesía', y aquella otra 'Sobre una poesía sin pureza', recogidas en las Obras Completas.

Las obras póstumas nos confirman de la unidad y continuidad de su poesía.

En los volúmenes de poesía publicados póstumamente por Losada de Buenos Aires, en 1974 (La rosa separada, Jardín de Invierno, Elegía, El Mar y las Campanas, Defectos escogidos), el poeta, ya mortalmente herido por el cáncer, emplea el color amarillo como símbolo de los temores del invierno que se le acerca con el terror de la noche final. Se hace a sí mismo preguntas filosóficas, acicateado por la proximidad de lo desconocido.

La Rosa Separada contiene apuntes de un viaje a Isla de Pascua. Contrasta el misterio poético de la legendaria Rapa - Nui con las vidas de los hombres entre los que se cuenta él mismo:

"Yo de los bosques, de los ferrocarriles en
invierno,
yo, conservador del barro,
en una calle agobiada miserable,
yo, poeta oscuro, recibí el beso de piedra en mi
frente
y se purificaron mis congojas."

Al acercarse Neruda al Jardín de Invierto, el ateo piensa en la religión y dice:

"Los nombres de Dios, y especialmente
de su Representante
llamado Jesú Cristo, según los testimonios y las
bocas,
han sido usados, gastados y abandonados
a la orilla del río de la vida
como si fueran conchas vacías de un molusco.
Pero si yo toco esos Nombres sagrados,
desangrados pétalos heridos,
saldos de océano del amor y el pavor,
algo queda todavía: un labio de ágata,
un trazo de iris que todavía tiembla en la luz".

Este libro subraya la tónica de los últimos diez del poeta, el leitmotiv de la muerte y la inmortalidad:

"Llega el invierno. Las hojas lentas
vestidas de amarillo y de silencio
me entregan un dictado perfecto."

Neruda agoniza dolorosamente en Isla Negra, frente al mar de Chile y bajo las estrellas de su cielo misericordioso.
En El Mar y las campanas se encuentran los últimos versos escritos por el poeta que, llegado a la cumbre de la celebridad y la fama, suspira esperando su última hora:

"El día no es una hora tras otra hora,
sino un dolor tras otro dolor,
el tiempo no se arruga
ni se agota;
mar, dice el mar,
sin cansarse.
Tierra, dice la tierra;
y el hombre espera aún
y solamente
su campana
está ahí entre las otras
guardando su vacío
un silencio implacable...

De tantas cosas que yo he poseído,
caminando de rodillas por el mundo, aquí, desnudo,
no tengo más que el duro mediodía
del mar, y una campana solitaria."

Pocos años antes, en Caracas, Neruda estuvo en peligro de muerte. Al recuperarse publicó una colección de poemas con el título de Aún, y anunciaba que su canto no terminaría jamás. A los que nos gusta el arte tenemos la misma impresión: el caudal poético crecía tumultuosamente, con el encabalgamiento de sus inolvidables versos de Macchu Picchu. Era un ímpetu de fantasía desatada, de uno de los mejores poetas de la lengua, que el crítico no lograba alcanzar nunca.

Pero hace treinta y un años, llegó al punto final del silencio. Todavía, después de su muerte, sigue brotando su canto. En uno de ellos confesaba:

"Quisiera no hablar más por un largo tiempo
silencio, quiero todavía aprender,
quiero saber si todavía existo..."

El último poema de aquella prolífica pluma rota, tiene un título escrito por el propio poeta moribundo: Final. En esta canción se despide de Matilde y le dice:
Ha sido tan bello vivir
cuando vivías!
"El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando estoy dormido
grande, dentro de tus breves manos."

Y con este sonido de amor delicado, resignado, agradecido, el humano poeta inmenso dejó para siempre abierta su página final.


EL VIENTO EN LA ISLA

El viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar, por el cielo.

Quiere llevarme: escucha
cómo recorre el mundo
para llevarme lejos.

Escóndeme en tus brazos
por esta noche sola,
mientras la lluvia rompe
contra el mar y la tierra
su boca innumerable.

Escucha como el viento
me llama galopando
para llevarme lejos.

Con tu frente en mi frente,
con tu boca en mi boca,
atados nuestros cuerpos
al amor que nos quema,
deja que el viento pase
sin que pueda llevarme.

Deja que el viento corra
coronado de espuma,
que me llame y me busque
galopando en la sombra,
mientras yo, sumergido
bajo tus grandes ojos,
por esta noche sola
descansaré, amor mío.

FAREWELL

1

Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.

2

Yo no lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre
que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

3

(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar).

4

Amor el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.

Amor que quiere libertarse
para volver a amar.

Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.

5

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

POEMA 1

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

POEMA 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Vicente Huidobro

VICENTE HUIDOBRO

Nacido en Santiago de Chile el 10 de Enero de 1893. Su obra poética está escrita parte en español y parte en francés, y es en París donde, junto a los más grandes creadores del movimiento artístico moderno, desarrolló lo más valioso de su aporte a la poesía universal. Vivió allí por espacio de quince años, y su casa fue centro de la ebullición de artistas de la talla de Juan Gris, Jacques Lipschütz, Pablo Picasso, Robert Delaunay, Max Jacob, Hans Harp, Tristán Tzara, y tantos otros venidos de todos los rincones del mundo. Sus libros han sido ilustrados por Juan Gris, Robert Delaunay, Pablo Picasso, y escribió una obra en colaboración con el pintor y poeta alemán Hans Arp, editada en Chile por Zig-Zag: "Tres inmensas novelas". Este, Picasso y Gris han hecho su retrato. El año 1927 hizo su segundo viaje al París aún constelado de artistas. Ha viajado por los principales países del mundo, y su influencia humana y estética, llevada a cabo con el ejemplo de su vida vibrante y fogosa, se ha ejercido especialmente en España y América. Sus obras han sido traducidas al inglés, alemán, sueco y otras lenguas; sus poemas figuran en las mejores antologías de Europa, siendo considerado en muchas como poeta francés. Cagliostro fue solicitado por el célebre actor cinematográfico Iván Mosjouskine, y, a su vez, su Mío Cid Campeador fue pedido por Douglas Fairbanks padre, amigo de Huidobro, para ser protagonizado por él. Ha ocupado, ad honorem, cargos diplomáticos de su patria en países europeos. Su vida política, exaltada, sincera y viva de pasión, ha sido sólo una muestra parcial de su espíritu creador, inquieto y revolucionario. Fuera de su beneficiosa influencia estética directa, la radiación espiritual que se desprende de su misión de hombre y poeta ha sido principalmente captada por las jóvenes generaciones, que han sido las primeras en acercarse a él: y es así como, en una frase, que quiso ser mordaz, un crítico chileno le dio el bautizo más emocionante para el siempre joven poeta americano: "Decano de la juventud".

(Nota biográfica contenida en el texto CAGLIOSTRO publicado en el 50º Aniversario de la Editorial Universitaria: Noviembre.1997)

El poeta, desde hace un tiempo largo, duerme en la más hermosa colina de Cartagena.
Sus escritos viven entre nosotros, pero, no podríamos asegurar que le conocemos.
No hemos abierto la tumba y no hemos visto el mar desde el fondo.

Roberto, nuestro Maestro Bescós, nos ilustra en el manuscrito casi breve publicado en la
Revista Trapisonda el 7 de Marzo de 1984.

Más de veinte años van desde entonces.


Leamos:


HUIDOBRO, Un atentado celeste. "Las palabras están hechas de aliento." Hamlet.

El mismo poeta reflexiona en el silente lugar donde viviese un Nietzche obsesionado.

¿Busco, acaso, la felicidad?

¡Busco mi obra, busco mi vida!

Este pensamiento alquímico, con los ojos tamaños en lo eternal, puede definir en algo la vida y obra de Vicente Huidobro, "el pastor de aeroplanos". Antipoeta y mago, manejando su autorretrato que hízose él por "la cuna de pajaros".

Ya a los veinte años ( por sólo redondear cifras ), el joven García - Huidobro Fernández (firmábase así hasta entonces) levanta en su era el soporte teórico a la Poesía que ha de convertir en célebre escuela: El Creacionismo.

Situamos el año 1915. Época de notorios cambios. Agregamos notorio por el simple derecho a enfatizar. Siempre ha habido épocas de cambio. El citado año sorprende a Europa en una lucha sin cuartel. (Paradoja: cuarteles sobraban).

Grandes imperios se vienen abajo como castillos de naipe, torpemente barajados. La primer Gran Guerra se libra hasta en el propio corazón del hombre, y una gruta de la campiña portuguesa, en Fátima, ha de marcar terribles designios.

En las barricadas la hórrida garra de la muerte ciega la vida al soldado, de pueblos soñadores, generosos, llenos de sol, legendarios. Intensos en siglos y tradición. Príncipes, obreros, poetas, al martirio. De ahí el violento pacifismo del bardo inglés caído en el palenque: "Ojos agudos, miembros finos, orgullosos atletas / dados en prenda al capricho de los asesinos". Silencio...por Isaac Rosenberg y los demás elegidos por los obuses.

Todo esto llamará a otras formas de vivir y convivir. La situación moral, filosófica y material tomará un tipo distinto de abarcar la presencia humana.

Y mientras las viejas culturas apocalípticamente se entretienen en destrozar la cabeza de Víctor Hugo o de Petrarca, en despojar el País de las Maravillas o el santuario de Tolstoi, en apurar la locura de Hamlet y de Van Gogh, el habitante de Indoamérica que sólo escucha ecos espaciados de la metralla, trabaja, obedece, sufre y goza en el estilo de estas tierras.

En lo estético, el campo aún está verde. Chile verde. Existen nobles esfuerzos por quebrar moldes anticuados. La literatura, en variados aspectos, todavía bebe mistela en un sarao de la Colonia.

Carlitos Pezoa Véliz tiende a ser un hito, y como un Bautista en su Jordán criollo anuncia el alba genial que trae a Gabriela, a Pablo de Rocka (el cantor terrible), a Neftalí, el de Parral. Un río que férreo, suena.

En una esquina, el tiempo se detiene a inquirir noticias.

Salta el postulado soberbio, altivo: El Sumo Sacerdote ante el Tótem del Verbo Lírico.

"Non serviam. No he de ser tu esclavo, Madre Natura; seré tu amo".

Prometeo joven, sacrílego destructor de mitos y talaveras, ha interpretado el tono prócer del maestro Rubén Darío. Pero, Huidobro no seguirá por la ruta de rica pedrería, fastuosos palacios de cristal, de pavos reales y adorables Margaritas. Vicente ingresará al sueño de los creadores. Un sueño vivo el suyo. No imitar, recrear, revitalizar la naturaleza, valiéndose del sentido eterno de las leyes naturales. ¿Superar la Obra del Arquitecto? De ningún modo. Su genialidad es constituye precisamente en haber hecho creer que eso hubiese intentado hacer. ¿Pecado de poeta? Oficio de poeta. He ahí su adánica hazaña.

Un hombre no se puede parcelar. El artista es íntegro, por lo demás. Sin embargo, para ubicar paso a paso su obra en el tiempo y espacio hay que identificar gente, domicilio y paisaje, apuntar parámetros. Sin tener la mínima intención de entregar un trabajo de matemático o de copiosa erudición ( ¡ni que creérselo, por Dios! ) efectuemos un viaje de placer por los Estados del Creacionimo.

I.- CREACIÓN.

Fin del Reino de la Literatura.

Primer Estado.

Con fuerza adolescente, nutrido de sus maestros franceses Mallarmé, Papá Verlaine, Rimbaud y "San" Baudelaire, Vicente da cauce a primarios libros de versos que no van a ser significativos en cuanto a vuelo y calidad. Ni buenos ni malos, honradamente, intrascendentes; los polluelos de 1912 y 1914 poseen una virtud única : ser el inicio. Ha empezado la colosal aventura de un campeón.

"Ecos del alma", dedicado a su amada Manuela Portales, "los versos desprovistos de todo mérito". Tal cual lo dice en la dedicatoria el acento le sale con un dolorcillo blanco y tempranero: " Oye, amigo, este consuelo: / Desde que murió tu bella / Cada vez que miro el cielo / He visto que allá en su velo / Fulgura una nueva estrella". A una que tenía "los ojos verdes" es la "Gruta del Silencio". Libro rosa y melancólico. En "Canciones de la Noche" hay atisbos de futuro maestro. Páginas de poemas dibujados, los graciosos caligramas van a ser la introducción de un fino juego tipográfico.

Cierra esta época con "Las Pagodas Ocultas", exquisita visión del poeta. Aquí disfruta el lector con actitudes bíblicas, orientales, sacramentales. La parábola y el salmo, el poema en prosa son cofrades bajo el cielo raso de pagodas construidas en las altas serranías del espíritu. ¿Por dónde llegar algún día ahí? " El sendero de Seda es el único que lleva a la Pagoda Oculta". Pero, antes, escucha : "Para poder llegar a la Gran Pagoda tu frente ha de ponerse pálida de meditación". Huidobro es un monje en ese instante y el manto le asienta. Canta al Silencio, a la llave mistérica del Fuego, al Río, a la Madre, al Primer Hombre que Vio la Muerte. Lleno de amor y ensimismamiento con gratitud para con el Hacedor, a la Amada dice: "¿Irías a ser muda que Dios te dio esos ojos?".

Al encuentro con su destino, Huidobro anuncia el reino de las Creaciones.. Anudando los tiempos aceptemos el

Segundo Estado.

"El poeta es el único sabio verdadero. No hablo de los hombres que tienen talento poético, o que tienen cierta destreza para ordenar rimas, sino del verdadero poeta".

Un nuevo golpe a la catalepsia de los bardos antiguos. Y se apresura a confesarle a Emerson, a cuya memoria dedica su admirable texto "Adán" (1916): "No es que desprecie a los antiguos, pero, es innegable que la mayoría eran poetas de vestuario, sin nada interno". El imperativo huidobriano asoma con claridad apoyado de las lecciones emersonianas y decide que la idea es la que debe crear el ritmo, la poesía no debe atarse a las patas de un código, dando por válido el despertar a un interno mundo de belleza. Y donarlo todo a la Humanidad.

El "Adán" es un cantar panteísta, homérido. No es un Adán ateo, como se ha mal opinado. Es el oratorio por el primer hombre que comprendió la Naturaleza: " Adán, como el que despierta de un gran sueño / Atónito miraba el Universo / Y como si acabara de surgir de la tierra / Olía todo a ella".

No niega el poeta la tierra, el polvo de la raíz. Sólo ejerce poesía en la poesía: " Y Adán abrazó a Eva / Y al estrecharla entre sus brazos / Creyó que abrazaba toda la tierra". Se permite con el alma el libre albedrío para maravillarse de la arquitectura de la Vida.

Ambicioso el malabar, inquietante obra. Hay los que dicen que incurrió el poeta en el delito de haber querido utilizar la ciencia para elevar pirámides personales, cuando sólo entendía que el arte posee sus potenciales licencias. Para el Artista, ni tribunales del Santo Oficio ni sanatorios para locos: "Que el verso sea como una llave / que abra mil puertas"... El sueño vivo juega su papel superior: " El poeta es un pequeño Dios". En Buenos Aires, el año 1916, esgrime la doctrina del Hombre Espejo saltando al Hombre Divinidad. Es un recurso reformador de gritar, conmocionar, remover.

¡Crear, crear, crear!

Publica el "Espejo de Agua".

Nace el

Tercer Estado.

Año 1917. Prosigue la Babel de pólvora en los desolados campos de Europa. Nuestro Huidobro se presenta en París incursionando en la revista Sic. Posteriormente, otra revista, Nord Sud, hará fama porque en ella se concentrará la vanguardia de los nuevos tiempos. Bajo la guía luminosa de Guillaume Apollinaire en páginas históricas aparecen las firmas de André Breton (el líder del surrealismo ), Tristán Tzara (del movimiento Dadá ), Max Jacob y muchos gigantes más. Surge ahí el querido nombre de un chileno : Vicente Huidobro.

Los años de guerra resultan de inmensa creatividad. Libros, foros, conferencias, bohemia vivida con la flor y nata de la intelectualidad de ese período. El "Poeta patagón", como se le denominase en una ocasión, edita "Horizon Carré", ilustrado por Juan Gris, siendo el primer volumen vicentiano que ve la luz en lengua gala. " Faire un poeme comme la nature fait un arbre". Vida propia para el pájaro o el árbol. Un abismo entre arte y realidad.

En 1918, Huidobro pasa a Madrid. Dando un toque, el mago hace emerger nuevos tomos : "Tour Eiffel, Hallali" (Poéme de guerre), "Ecuatorial", dedicado a Picasso, "Poemas Árticos".

La evolución del pensamiento poético huidobriano se radica en la dualidad poesía es a pintura. La creación poética es una arquitectura. El concepto líneas, forma, dibujo, trasladados a la palabra. Vemos en esta significativa posición del vate, la importancia de Pablo Picasso y su experiencia cubista como un factor decisivo. Una Poesía Nueva como fruto de la fraternidad entre el poeta y los plásticos.

Cuarto Estado.

Aunque relacionado estrechamente con los círculos surrealistas y dadaístas, Huidobro mantuvo una independencia clave entre el resto que conformaban Breton o Paul Eluard, lo que valió mantener pura su teoría. Se afirma en su ideal en que todo reside en no imitar y que la dimensión poética cobra formas redentoras en el alfabeto humano. Descubre que bajo la figura gramatical existen duendes. Voces mágicas que animan y animizan el frío carácter del lenguaje técnico.

Cerca de 1923 surge la revista " Creación ", trampolín del cual han de saltar al mundo las convicciones estéticas del maestro.

Al término de la guerra, en 1918, trayendo dolorosas cláusulas a vencidos y débiles, Huidobro escribe su controvertido "Finis Britania", valiente protesta por el caso de la Inda bajo el ImperioBritánico, ganándose la simpatía del Gran Alma, el inmenso Gandhi. Penetramos al umbral donde nos recibe una paloma azul y bajo una seña del Marqués de Casa Real, tomamos lugar en el salón del

Quinto Estado.

Vuelta a París. Aquí ya nace la especie que " M. Vincent Huidobro " era un antipatriota europeizado. La envidia del intelectualaje mapochino de aquel entonces ( con hermosas excepciones ), típicamente chato, harán valer su condición de amante del coñac, de la bonne vie y del Sena. Poeta francés nacido en Chile, se le reprochará. Huidobro se defiende con firmeza: " No hemos hecho nada en Chile ¡ No tenemos nada; ni arquitectura ni música ni poesía. Este es el verdadero patriotismo. Dolerse de los defectos. Y luchar para extinguirlos y llenar esos huecos".

Vienen nuevos libros. "Automme Regulier" y "Tout a Coup", de 1925. Proclama la humanización de las cosas en poesía. Hace notar que lo vago se hace preciso y valorizar lo abstracto en viaje hacia lo real y viceversa.

Hay dolor en las raíces. Vamos con el

Sexto Estado.

Año de 1926. Regresa el poeta a Chile. A esa patria que paseó en Francia, en España, en las altas cátedras con el amor de un auténtico buen hijo de su tierra. ¡ Cuánta deuda pendiente, señores, tenemos en la columna del debe para con el ilustre Vicente Huidobro!

En Santiago se encuentra con la pequeñez del medio. Responde con generosidad y se pone al día con el suelo materno. Publica un nuevo libro: "Vientos Contrarios". Y se enfrenta a una jauría que lo hirió hondamente. Para ella el rayo: " Tomen, coman, pero, también piensen".

Llegará a participar en la cosa pública por un tiempo. Es más bien otro desborde de su imaginación arrolladora. Polemiza, crea, acusa. Levanta una lúdicra candidatura a la Presidencia de la República. Afanes "políticos" de un gran humorista. ¿ Llamaríamos a esto lo "social mágico"?....Cansado luego de esa calamidad mental que aflige a la chilenidad, huye nuevamente al oxígeno. Es que Huidobro le quedaba grande a la vida oscura, inoriginal, de sus coterráneos. Ese sino de pueblo chico que nos persigue: el no hablar con inteligencia para sólo emitir ruidos. Talvez el maestro dijo como aquel español: "Sáquenme a estos que me revuelven los ojos".

Llega 1931. El mundo será testigo del espíritu que contiene el

Séptimo Estado.

Madrid, una capital para " Altazor ", obra cumbre del genio creacionista.

Es el Vicente aéreo, ave migratoria, " molino en movimiento ". " Altazor " es la odisea extraordinaria del ser " fulminado por la altura ". En el prefacio, el poeta se nos presenta de origen a cabeza: " Nací a los treinta y tres años el día de la muerte de Cristo". Carga sobre sus hombros la suerte del hombre: " Altazor, ¿ por qué perdiste tu primera serenidad? / ¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa / con la espada en la mano? / ¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios? / ¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?. Altazor nos trae todo el Hombre: "El hombre herido por sabe quién?". En este canto fluye el liberador símbolo alado, la Golondrina: "Se acerca a todo galope / Ya viene la Golontrina / Ya viene la Goloncima / Viene la Golonchina / Viene la Golonclima / Ya viene la Golonrisa / La Goloniña / La Golongira / La Golonlira / La golonbrisa / Ya viene la Golondía". Estamos ante la visión del "pájaro tralalí", el esotérico aventurero que afirma que " ningún navegante ha encontrado la rosa de los mares". Esta es la flor: El poeta sabe "dónde se esconde". Es la verdad de la Vida, el juego clave de Altazor.

El maestro se desplaza con rapidez. En la revista Bifur se conecta con Sartre y T. S. Eliot, el futuro Nobel de Guatemala Miguel Ángel Asturias, St. John Perse.

En España, otro libro: " Temblor de Cielo". El tema es del amor. Conocemos a Isolda, la Mujer Amada, en una bellísima e incomparable creación. Extensas páginas en prosa para un poema encantador, maduro, piruetesco, con algo de sombrío y velado: " Señoras y señores, hay un pájaro que se abre en pleno vuelo y nos arroja la eternidad". El mago vuelve a su vara y tocando el objeto le transforma: "Entonces el castillo se convierte en una flor, el ojo se convierte en un río, Isolda en la época glacial los osos eran flores". Raro poema, a lo Rabelais, en una exquisita figuración del Amor, de la Muerte y de la Eternidad.

Del mismo tiempo, menos denso y metafísico, resulta " Mio Cid Campeador ". Huidobro coge al Cid y recrea la épica con elogiosos resultados de la crítica. Es su increíble paso a la novela.

En 1932 saluda a las candilejas. Publica "Gilles de Raíz", una tragedia de interesante atmósfera. Su extraño héroe es el compañero olvidado de Juana de Arco: Gilles.

América, la Andina, mujer fidelísima, reclama al guerrero a su lecho austral. La mariposa boreal se acerca y el

Octavo Estado.-

El mundo de las letras conocerá a partir de 1934 una gama novelística acompañada de una poesía magistral. Cada novela es todo acción, ricas imágenes, argumentos ágiles. Por ejemplo: "Cagliostro", de cinematográfico manejo por ser justamente un guión preconcebido así por su autor, con narrativa de categoría literaria que es un prodigio.

Se suceden "La Próxima", "Papá o el diario de Alicia Mir", "Tres Inmensas Novelas": Esto último en colaboración con una gloria europea. El poeta y pintor alemán Hans Arp.

De entre el temporal gigantesco de insólita imaginación otra vez topamos al dramaturgo. Entrega, ahora, "En la Luna". Es una graciosa pieza teatral cuyo asunto de estupenda ironía cuenta la historia de una pequeña república en que se turnan en el poder diferentes gremios: los dentistas, los maniceros, los bomberos, en fin. Fina tomada de pelo de muy buen guisa.

Después sale de las prensas "Sátiro o el Poder de las Palabras".

Surge la preocupación de algunos esmerados sectores intelectuales por dar a conocer a los chilenos la obra del notable escritor. El vacío es enorme, inhumano. Dos poetas de aquel tiempo, los jóvenes literatos Eduardo Anguita y Volodia Teitelboim, extraen paasajes importantes de la labor huidobriana en el libro " Antología de Poesía Chilena", texto acogido con gratitud por significar un esfuerzo enorme al reunir varios ríos líricos del país.

La revista "Mandrágora" se ve enriquecida con la pluma creacionista.

Se acerca el comienzo de la inmortalidad. Es el

Noveno Estado.

"Paz sobre la constelación cantante..." Sobreviene como el período sereno de la creación. Aquellos poemas que están esparcidos por una y otra revista o permanecen sin publicar toman cuerpo de libro en "El Ciudadano del Olvido", del año 1941.

El volumen titulado "Últimos Poemas" fue editado por la hija del poeta, la señora Manuela García - Huidobro. Grandes cantos con el acento en su más alta cumbre: profundidad, don de maestría, reflexiva madurez. En esas páginas vienen las macizas palabras del "Monumento al Mar", el "Canto a Francia", "El Paso del Retorno", "El Pasajero de su Destino" y una vasta cosecha de un verbo de máxima categoría.

Esta es en apretada síntesis la obra literaria del poeta que "desde lo alto de su cruz dejare caer sobre la tierra siete palabras..."

Toda una vida en constante inventiva, Huidobro se nos muestra respetando sus propios mandamientos, el camino dorado de los Nueve Estados del Creacionismo, más el de Gracia el que parece ser el espíritu santo que envolvió su paso de maestro y de "doble de sí mismo" por este valle.

Una atrevida herida física derrumbó al último infante del Cid. El 2 de Enero de 1948 " moría una paloma bajo los grandes árboles del mundo". La Coronación de la Muerte en Cartagena dormida.


II.- PERSPECTIVA Y PRESENCIA DE UN MAESTRO.

Reflexionemos un breve instante a modo de paréntesis.

¿A qué viene tanto examen? ¿Cuál es el sentido de llenar carillas, recalentar argumentos, vestir con la camiseta de un famoso o desdeñar su labor?

Luego son meros prejuicios, porque es de justicia, es imperativo, es ético refrescar la memoria de los pueblos por el nombre de seres constructivos que han dotado de brillo y elevación al linaje humano. La proyección futura de la obra de los que nos anteceden en el tiempo es lo que nos incumbe. Parte de una misión.

Despejemos los significados. Para el caso la sombra fulgurante de Huidobro. Base de la inquietud sale de lo actual hacia lo venidero.

¿Qué es el Creacionismo? Ya lo sabemos, aunque en superficial respuesta. Partimos del concepto del pequeño dios, ese que descubre nuevas formas de vivir el espacio y crea sus adanes y evas propios. Pero, este no es Dios. ¡Cuidado! Jamás nuestro vate opuso su teoría a lo Absoluto. No es una pasión negra y luciferina. La tesis es clara, nunca hermética: "Haced florecer la rosa", es el no repetir el mundo, sino que dar a la Poesía el derecho a edificar su realidad. El poeta no actúa "en rededor de", se manifiesta dentro de la médula, "manejando la noche". Talvez esperando a veces: " cada día me trae un vestido de sorpresas ".

Es el campo de las Nuevas Visiones en la perspectiva de la inteligencia creadora.

La duda es la sospecha del sabueso. ¿Es una gran estafa El Creacionismo? Todavía se discute en algunos círculos intelectuales un presunto plagio. El académico español Guillermo de Torre encabezó tozudamente y por lustros los ataques más enconados en contra de la paternidad de la escuela que posee nuestro cofrade. Las doctas pretensiones del hispano eran de situar al al francés Pierre Reverdy como autor verdadero del movimiento. El tema se enreda en mil y un debates. En suma, lo que ha quedado del dilema es una transparente verdad que ha dejado en buen pie el honor del poeta americano.

El verbo de los cantores es único. El hogar forma los hábitos, el carácter. La universidad-tierra templa a la persona. Habiéndolo recepcionado todo con honradez el estilo en un artista es su experiencia.

Acercándonos a lo que a estas alturas conviene mirar como sabrosas anécdotas, ya sea escudriñando en diversas fuentes o escuchando a contemporáneos sobrevivientes, damos con el punto negro de viejas polémicas.

La discusión Vicente versus Pablo tuvo un noble telón de caballeros. Por los años 1947 o 48. Huidobro buscaba la reconciliación, sólo que la muerte impidió una positiva respuesta proveniente del autor de las Odas.

Revista "Ercilla", con fecha 7 de Febrero de 1968, trae un hermoso artículo firmado por Neruda bajo el título de "Búsquedas de Vicente Huidobro". Citemos un fragmento decidor:" Considero a Huidobro como un poeta clásico de nuestro idioma, y nos embarga esta corriente inacabable de claridad. No hay poesía tan clara como la de Vicente Huidobro".

Ejemplar resulta enterarse que el mismo don Pablo clamase: "He propuesto un monumento para él junto a Rubén Darío, pero, nuestros gobiernos son parcos en erigir estatuas a los creadores y pródigos en monumentos sin sentido". (1968)

Rota la amarga exaltación de la querella, los jóvenes de hoy y la humanidad de mañana abocarse al ejercicio moral de mantener sagradamente la recordación de los padres espirituales de la Cultura Universal, llámese Neruda, Cervantes o Abraham Lincoln. Fin a condimentadas regiamente pero tontas disputas que no aportan nada. Un país que sólo se nutre del rumor la maledicencia no es más que una tribu oscura en plena Edad de Piedra.

En la ocasión de un homenaje celebrado en Europa dedicado al mago de Altazor, el Premio Nobel de 1971 volverá a hablar: " Con placer y con honor he escrito estas palabras y saludar la memoria de mi compañero desaparecido cuando se levanta esta vez muy lejos de Chile el resplandor de su poesía".

Bello gesto más allá de Oriente Eterno.

Hemos hablado del literato. A todo lo que se ha pergueñado en estas líneas usted lector buscará legítimamente el aporte real de los trabajos del maestro a la Poesía, a la literatura en general.

La doctrina estética del Creacionismo, que le pertenece, con la que moviliza su obra y originando con ello estímulos claves a la labor de otros artistas.

Coloca en boga el caligrama, una bella expresión poética. El acierto radica en que el escritor nuestro es el primero en popularizar dicha forma.

Sacrifica el castellano para presentar textos en otro idioma en el entendido de ser eco de la cuna y ubicar su continente en la alta mesa redonda del Arte Moderno.

Agrega un notable sentido lírico a la novela y nuevas experiencias en el teatro.

NO ignoremos un mérito insoslayable más que acrecienta la admiración en el corazón de sus hermanos. Fruto de una acuciosa encuesta hecha en Alemania, expertos concluyeron que en plano del espíritu durante un señalado lapso de siglo (20) lo más importante fue: La teoría de la relatividad, de Einstein; la teoría del psicoanálisis, de Freud; y la teoría del Creacionismo, de Huidobro.

Los comentarios para cuando estés solo.

III. LEYENDA.

Suave el dibujo. Cartagena es una fina ciudad, como de maqueta. Con sus casas, tejas, balcones, parece de cuento. Vista de lejos, ya sea de la curva final en la carretera que la une al Puerto de San Antonio o a bordo de un lanchón a lomo del Pacífico invita al ensueño, a recorrerla, a adentrarse en ella de escalinatas a cerros. Surge en la neblina siendo un día de noviembre. Es la típica camanchaca que suele cubrir la antigua caleta sorprendiendo a los turistas y envolviendo las venerables casonas.

En verano es digna de la mejor paleta. El conjunto es un fresco formidable de gente, naturaleza y encanto. Lo último a cada metro. Debe ser uno de los rincones privilegiados del mundo por las hermosas niñas que ayudan a endiosar el paisaje. Hay que mencionarlo.

Sin sentir el recorrido nos dejamos llevar por un dulce aroma a frutas, a claveles, a yedra.

Luego de haber husmeado por Las Lilas el rostro semi olvidado de Manuel Magallanes Moure, el poeta que viviese aquí en temporadas lejanas, tomamos el reducido grupo por una hojarada calleja hasta salir a la plaza central. El campanario de la iglesia nos observa de arriba abajo. Nos bendice.

Doblamos le esquina crucial. Costó un rato decidirse, y tímidos llamamos a la puerta. Esta se abrió por medio de una cuerda que la tiraban desde arriba. Ascendimos los peldaños en media espiral y la cordialidad nos recibe con los brazos abiertos.

Estamos en casa de un eximio periodista en retiro.

Unos jugos. Que sáquense las chaquetas. Van los aperitivos.

El día afuera ha permanecido nublado. Abochornado.

Después, el almuerzo a fuerza de exquisito aunque supuestamente "a la suerte", se constituyó con los minutos en alegre charla. Acudieron nombres de amigos comunes, autores leídos, historias. Al correr de la tertulia el tópico que si no se tocase sonaría a agravio: Isla Negra, Neruda.

"Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos".

Recordamos de pronto que habíamos andado en la pista del romántico Magallanes Moure. Entre todas esas sutiles presencias convocadas la pregunta por el auténtico dueño de casa: Vicente Huidobro.

Mientras alguien memoriza versos nuestro excelente anfitrión nos lleva con la mirada hacia los ventanales cuya vista es impagable. Explica el compadre que en vida del Poeta, en el atardecer de las aves, extraños seres se arrodillaban a orar en la playa por el espíritu de los poetas malditos. Todo presidido por el encantador de serpientes.

Nuestro amigo agrega que innumerables veces vieron a don Vicente, luciendo su apostura de aristócrata en rebeldía, rodeado de errantes iniciados llegados de todas partes del globo, para las grandes farras de ingenio y sortilegio. Allá en la finca la poesía vivía de vida propia uniendo a figuras resonantes y curiosas.

El anfitrión vuélvese melancólico. Más de alguna vez gustaba ir y hace recuerdos. A la hacienda concurrían Lenka Franulic, la memorable dama del periodismo; el extravagante pintor Valle-Inclán, hijo del gran don Ramón; Eduardo Molina Ventura (hoy tranquilito en vecindad con el río Maipo); la Mandrágora.

Don Vicente, dominándolo todo desde su elaborado Olimpo con un gesto de Serenísimo Comendador del Asado al Palo convidaba a un mosto bouquet de dioses.

"¡Qué cantidad de buen criterio se necesita para ser loco!".

Había que completar la jornada con un jalón de oro. El Profesor apuraba la idea. Un pequeño reposo y "se las echa el Buin" hacia el santuario en la colina. En el Conte Verde se alió a la romería un decano de las jornadas cartageninas, invitado " a la pasadita " por nuestro amigazo periodista.

A nadie le para la lengua en esto de especular. Vamos como a la búsqueda del Santo Grial; da la sensación.

A poco de ir dejando el poblado a la espalda se ingresa a la región de la magia. Un camino que " baja y se pierde ", polvoriento y quebrado en arbolados recodos se presenta a las pupilas del peregrino.

Topamos con una señorial mansión, sencilla, confortable. He aquí la residencia de una dama que tuvo mucho que ver en la vida sentimental del maestro.

¡El amor! Enamorados del amor llegamos al amplio portal del fundo que después de leve titubeo, traspasamos sin problemas.

Frente a la patronal casa de campo la saga de un poeta iluminado asume vuelo de águila. Estamos como en tierra sagrada y ello convoca a reflexiones.

Detrás de la efeméride con bombo y discurso los hombres son lo que son: el mortal débil, incierto y desprovisto de galas divinas. Y por el contrario ello no lesiona a la poesía porque el encanto de la poesía habita en la sencillez mágica de la realidad. Naturalmente cobra mayor emoción el indagar con cierta inoculta simpatía por el personaje, en lugares queridos por donde se encuentre o habría estado aquel.

Hay seres que trasponen la vivencia cotidiana y existen en estado angélico. Ya dijo Alone: "Existió y no morirá fácilmente".

Dicen por ahí los que saben que a Huidobro se lo ha tragado la leyenda.

Un lugareño tiene a flor de labio la más popular de las historias en torno al recuerdo de don Vicente. Un compromiso secreto que debió cumplirle a un caballero negro, grandazo, perfume de azufre. ¡Ave María Purísima!

- La purita y santa, amistá!
- No esté leseando!
- Se lo juro por mi maire, iñor! Fue un Sábado en que juí de compras al puerto y se me hizo la noche en una "picá" jugándome un par de brisquitas. Ya medio entonao, a medio filo no má, me tiré al galope por el camino viejo. Todo iba bien hasta que la bestia se me para en seco. Casi me juí de hocico, jefe. No había caso que el caballo diera un paso. De un repente, cerca del bosque, en medio de la tumba del señor que mentan, aparece un fulano como de tres metros y con unos ojos coloraos así de grandes. ¡El aguardiente que demoré tomarme toda la tarde se me jué en un segundo.

¡Martes hoy, martes mañana!

Así el mismo relato se va enriqueciendo con lujos y detalles a medida que se pone oído a las sencillas gentes del sector.

Pájaros distantes dan auge al misterio. La benevolencia de un grato cicerone y la de una respetable ama de llaves nos abre el templo. Nadie moraba allí por el momento. En el interior deambulamos mudos como émulos de los cazadores del tesoro de Tutankamón. La atmósfera sería idéntica, creo.

Admiramos un retrato del poeta en su lozana juventud acomodada. Con esa pinta el marquesito que casase con una nieta de don Diego Portales, raptó de un castillo medieval a una linda francesita, bullado lance amoroso por los años locos.

Emerge un óleo no muy inocente. ¡El vate en el averno! En el sitio donde cuelga la tenebrosa tela había una puerta, nos cuentan. Desde la tapiada habitación todas las noches, asegura la señora, el fantasma del "finado", muy altivo y elegante, cruzando el salón se dirigía al exterior, hasta perderse en las sombras el sonido de una espuelas. Nos miramos, sonreímos; y no. Solemnes, hablamos en susurros, hundidos en la leyenda.

En añosos anaqueles restos de una biblioteca excepcional. Revistas mal tenidas, libros de viaje, antologías dedicadas por los autores, textos raros. Detecto uno de Alta Magia. El Profesor, sabedor a fondo de Huidobro, insiste en esa maravillosa creencia: Vicente, reencarnación de Cagliostro.

Una araña se descuelga justo sobre el hombro de una compañera de peregrinaje.

El grupo sale al patio y definitivamente enfilamos hacia la célebre tumba solitaria. Nos salen al paso ruinas de un laborioso pasado agrícola. Elementos en evidente deterioro. Un tractor sin ruedas. Maquinarias volcadas por el polvo, útiles de labranza dispersos y rotos. Hay abandono descortés en torno a un Patrimonio Nacional.

Acompañados de los pinos del monte llegamos a la leve cima rodeando el frío cuadrado donde descansa bajo tierra el simbólico despojo terreno.

El brío arrollador de la vida no puede terminar en una estrecha bóveda, se me ocurre.

"Fue una hemiplejia. Se sentía mal y prefirió venirse a la costa. El amaba esto y quería quedarse aquí, mirando el mar, de pie como un valiente, coronada su cabeza por la greda y los pastos".

Nuestro pueblo tiene su fe y los piadosos traerán flores. Insisto en mis adentros. Esa cosa que guardan las urnas no son nada. El universo es ancho y está lleno de infinitas vibraciones.

Se oyó la sirena de un vapor y del campo gruesos ecos de quebrada. Pensamos en la lucha civil de España. El poeta recorrió la península azotada por los malos vientos. Imaginamos el reportero de guerra, de uniforme, en la Francia del 40. En alguna parte escuchó el grito de De Gaulle o estuvo en los centros de la acción bélica.

"Su placer consistía en arriesgar su destino".

El periodista recuerda que al regresar a Chile como un verdadero héroe, herido en un combate, tría como trofeo triunfal el teléfono privado de Adolfo Hitler., que horas antes de la caída de Berlin había sustraído personalmente del escritorio del Führer, a quien habría entrevistado en el bunker. Altazor nuevamente :

"Se abre la tumba y al fondo se vé el mar".

Todos los planetas se reflejan en sus aguas. Padre Sol, almirante del cielo, en las entrañas de la tierra.

Peregrino, ven y descifra el enigma.

Perdido en los trigales un vaquero reúne a los animales. Por alguna de esas laderas habrá pasado la cabalgata de lanceros hacia las terrazas de Cartagena. Fue aquella la histórica jornada en que por decisión del Alto Mando se emprendió el asalto a los dominios de Pablo Neruda ( en esa oportunidad veraneando en El Tabo ). Arcabuces del año de la cocoa, armaduras y corvos, cimitarras, yelmos de Pedro de Valdivia y, talvez, la carabina de don Ambrosio. Todo el armamento extraído del fundo, en Llo-lleo. Don Domingo vio perderse a los locos, montados en increíbles rocinantes. La orden del Comando Huidobriano era coger vivo al general enemigo. Este no era otro que Neruda, quien no tenía idea de dicho estado de guerra. El solazo pegaba sus fuertes chicotazos y los hidalgos cruzados bajaron al pozo. En un restorán de Playa Grande. Ahí murió el Ejército Invasor. A medianoche el gran Mariscal y su noble tropa a trastabillones por la playa:

" ¡Si Adelita se fuera con otro...! "

Mezclando un lirio y un cañonazo tenemos el alma del maestro. Su propio consejo. ¡Quién con más talento que Dios que inventase todas estas cosas!

La naturaleza, el verbo, el amor, la magia.

Oscuro, bajamos la montaña.

Grillos en el firmamento.

En una piedra, sobre la lápida, ha quedado grabada de puño y letra de Guillermo Shakespeare algo así:

"Bendito sea quien estas piedras cuidare...

Maldito aquel que mis huesos hollare..."

Un galope a lo lejos.

Llegamos a la reja de la hacienda agradeciendo a los cuidadores del reino.

Volveremos cuando Chile empiece a pagar tributo al maestro.

A él, poeta y mago, que anda en viaje, dando un poco de su vida.

CANTAR DE LOS CANTARES

Cantar
Todos los días
Cantar

Ella vendrá tan rápida
Que su sombra se quedará olvidada
Sin poder encontrar

En el camino
Las nubes hidrófilas
Se rasgan en las cimas de las hojas

La lluvia
Detrás del agua
El sol
Al final de una canción
Alguien doblará los años
Y caerá en mis brazos.


ARTE POÉTICA

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
hacedla florecer en el poema.

Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.

El poeta es un pequeño Dios.

MARINO

Aquél pájaro que vuela por primera vez
Se aleja del nido mirando hacia atrás

Con el dedo en los labios
os he llamado.

Yo inventé juegos de agua
En la cima de los árboles.

Te hice la más bella de las mujeres
Tan bella que enrojecías en las tardes.

La luna se aleja de nosotros
Y arroja una corona sobre el polo

Hice correr ríos
que nunca han existido

De un grito elevé una montaña
Y en torno bailamos una nueva danza.

Corté todas las rosas
De las nubes del este

Y enseñé a cantar a un pájaro de nieve

Marchemos sobre los meses desatados

Soy el viejo marino
que cose los horizontes cortados

NOCHE

Sobre la nieve se oye resbalar la noche

La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces

De una mirada encendí mi cigarro

Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío

En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos

Y el viento
gime entre las alas de los pájaros

LAS OLAS MECEN EL NAVÍO MUERTO

Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos

EL ESPEJO DE AGUA

Mi espejo, corriente por las noches,
Se hace arroyo y se aleja de mi cuarto.

Mi espejo, más profundo que el orbe
Donde todos los cisnes se ahogaron.

Es un estanque verde en la muralla
Y en medio duerme tu desnudez anclada.

Sobre sus olas, bajo cielos sonámbulos,
Mis ensueños se alejan como barcos.

De pie en la popa siempre me veréis cantando.
Una rosa secreta se hincha en mi pecho
Y un ruiseñor ebrio aletea en mi dedo.

Nicanor Parra

"PARA SER JOVEN HAY QUE HABER VIVIDO SU BUEN POCO"
Por: Beno Navarro

Cuando uno va entrando en edad hay dos cosas que se pierden poco a poco: la vista y la memoria; y en la memoria se acentúan dos defectos: el olvido y la lentitud.

El primero, deja que se pierda completamente la idea, con lo que se produce una perfecta ignorancia; porque, puesto que no podemos saber nada más allá de la idea que tengamos de ese algo, cuando la idea desaparece estamos, a ese respecto, en ignorancia perfecta.

El segundo, que se mueva con lentitud y no saque las ideas que tiene almacenadas con la rapidez necesaria para entregarlas en la ocasión precisa requerida. Esta lentitud, si es en grado mayor, es la estupidez; y al que, por razón de semejante defecto en la memoria, le falla tener a mano las ideas allí conservadas, para ofrecerlas cuando la necesidad y la ocasión lo requieran, casi le es igual a no tenerlas, puesto que a tan poco propósito le sirven. El hombre obtuso que pierde la oportunidad mientras busca en su mente las ideas que podrían servirle en un momento dado no es más eficaz en sus conocimientos que una persona que sea perfectamente ignorante. El negocio de la memoria es, pues, entregarle a la mente aquellas ideas latentes de que tenga necesidad en una ocasión determinada; y en el tenerlos a mano en toda ocasión consiste eso que llamamos inventiva, fantasía y vivacidad de espíritu; y esto es lo que admiro de este viejo joven, insolente, creativo, a veces iconoclasta, pero capaz de abrir nuevos vértices de la vida, y que a sus noventa años con tono irónico e inteligente nos transforma la manera de ver la realidad, y lo que es mejor, la simplifique para ponerla donde todos puedan entenderla, es algo grandioso.

Adorado por una importante mayoría y denostado por otros ta(o)ntos, criticado por algunos de sus colegas en las letras, quizás movidos por la envidia, o el hecho de sentirse amenazados por el desparpajo y vivacidad de este anti - poeta salido de nuestro sur para ir a codearse en Oxford con las obras de Shakespeare, Homero, Newton, Kafka, Rimbaud, y que de vuelta a su país no ha parado de escribir y reírse de todo el mundo.

Kant, en la "Crítica de Razón Pura", nos dice: "El defecto de juicio es, de hecho, lo que llamamos necedad, y tal defecto no tiene remedio. Una cabeza obtusa o limitada, a la que no falta sino el conveniente grado de entendimiento y los conceptos propios de éste, puede muy bien llegar, a base de estudio, hasta la misma erudición. Pero teniendo en cuenta que también en tales casos suele faltar el juicio, no es raro encontrar hombres muy cultos que, al hacer uso de su especialidad científica, dejan traslucir ese incorregible defecto."

Esta teoría fácilmente podríamos aplicarla a todos los que sienten autoridad en lo que dicen, sólo por tener tribuna en los medios y sentir que todo el mundo tiene que acatar como verdad única las tonteras que ellos expresan; pero, felizmente, cuando la oscuridad se hace suficiente podemos ver las estrellas y en ellas se nos presenta en toda su majestuosidad don NICANOR PARRA, un hombre que ama todas las vidas, porque todas son sólo una, y que se burla de nuestra sociedad, sociedad que se enorgullece de las máquinas que piensan y temen de los hombres que tratan de hacerlo.

Don Nicanor es el poeta chileno, vivo ( y vivaracho), que más se conoce en el extranjero y que más controversias provoca al ser mencionado para el Nobel.

Hace unos años cuando tiene que concurrir a México para recibir un premio, Octavio Paz, para quien
Parra no era santo de su devoción, y en ese momento miembro del Jurado del Concurso, abandona su país para no estar presente en la predicción, lo que según él, era una aberración literaria.
Nicanor Parra Sandoval hijo de don Nicanor Parra Parra y de Clara Sandoval Navarrete, nace en Chillán el año 1914.

Su abuelo fue un 'tinterillo' que logró amasar una pequeña fortuna gracias a su habilidad en el manejo de las leyes, se convierte en propietario, pero, sólo deja en herencia a su hijo, (al padre de Dn. Nica), un reloj de oro con cadena, un código empastado en cuero negro y una mesa de caoba.

Don Nicanor Parra Parra, profesor primario, tarambana, aficionado al vino, a las mujeres , al canto, músico, poeta y que en sus años mozos había trabajado en un circo, se enamora de Doña Clara Sandoval, una humilde modista de trastienda. La familia de su padre nunca le aceptó el que se casara con ella por considerarla una pésima elección. Pero a pesar de la férrea oposición, el matrimonio tuvo ocho hijos, y como el sueldo de profesor era mísero (sigue igual de mísero), se ven en la obligación de cambiarse a una población callampa de Chillán, cerca del cementerio, donde toda la familia vive en una sola pieza; y en esa niñez que transcurre a "pata pelá" jugando con sus hermanos y amigos en los basurales y el barro, nace el sentido de la muerte, el dolor y la ironía de sus poemas y artefactos. Todos heredan de su padre la afición a la poesía y a la música.

El brinco del niño Nicanor desde Chillán a las aulas de la Universidad, es la historia de una férrea voluntad y de una vocación definitiva para salir de la pobreza en que vive la familia.

Cuando cursa el quinto año de humanidades en el Liceo de Chillàn se fuga de casa, pide dinero prestado a una señora amiga y se marcha a Santiago, aburrido de la lucha constante con su madre que nunca entiende que el quiere estudiar y ella insiste en que trabaje para ayudar a los escuálidos ingresos familiares.

En el Liceo ya se había manifestado su inquietud poética al escuchar poemas en la voz de Alejandro Flores, en un recital que se hizo en Chillán. Posteriormente un profesor le hace regalo de un libro con poemas de Magallanes Moure, y cae bajo su influencia.

A la llegada a Santiago busca a don Gonzalo Latorre, profesor primario a quien había conocido en Chillán, y él le hace las gestiones para conseguirle una beca en el Internado Barros Arana.

Al terminar las humanidades consigue trabajo como inspector en el mismo internado, y allí, en compañía de Luis Oyarzún, Carlos Pedraza y Jorge Millas, publican la "Revista Nueva", lo que consolida aun más su vocación poética, y allí nace a la poesía leyendo a Neruda.

Mientras desempeña labores de inspector, se matricula en la Universidad y se inscribe en Leyes, Ingeniería, Pedagogía en Matemáticas y Pedagogía en Inglés. Asiste a una clase en Leyes. En Ingeniería es víctima de problemas insolubles y al poco tiempo, también se retira de Inglés, acomplejado por sus compañeros que se 'mueren' de la risa con su pronunciación. Persiste en matemáticas, porque según él, no las entendía en humanidades y como siempre fue soberbio, no se conforma en que ese aspecto de la cultura le estuviera vedada.

Recibe una beca para estudiar dos años en Física Atómica en Estados Unidos, y dos en Oxford, para estudiar Cosmología, y allí divide su tiempo entre el estudio de los fundamentos de la mecánica y de la poesía inglesa contemporánea.

Don Nicanor trae toda su familia a Santiago y para ello arrienda una casa en calle Mapocho y desde allí tienen que cambiarse a diferentes lugares, a medida que van llegando sus familiares; la última en que vivieron fue la ubicada en calle Melipilla cerca de Exposición.

"CUANDO NACÍ MORÍ... MENOS MAL QUE RESUCITÉ"

En el año 1937 y bajo la influencia de la poesía de Federico García Lorca, Nicanor Parra publica su primer libro: "Cancionero sin nombre", y en el año 1954 "Poemas y Antipoemas" y sus versos son recogidos por varias antologías y revistas de Hispanoamérica.

En el año 1939, a la muerte de don Antonio Machado, un grupo de intelectuales organizan una velada fúnebre en su memoria en el teatro Municipal y acuden a Neruda para que escriba una elegía recordatoria al poeta español. Neruda se excusa de hacerlo y recomienda acudir a Nicanor Parra, según él, la persona más indicada para hacerlo.

Don Nicanor la escribe y es recitada en el Teatro Municipal por Inés Moreno y María Maluenda.

"YO NO SOY LO QUE ESCRIBO: YO ME RÍO DE LAS LESERAS QUE ESCRIBO."

En el invierno recién pasado caminando con mi amigo "Mangüa", músico percusionista, por la orilla del mar en "Playas Blancas" nos topamos con don Nicanor que vestía un gorro de lana boliviano con orejeras; una chaqueta de cuero gastada; bototos de milico, de esos de caña alta, un sweater de lana gruesa y pantalones con bolsillos raperos... con mi amigo esperábamos que nos dijera: "Suban a nacer conmigo hermano.". Nos saluda cordialmente y sigue su paseo.

Quedamos mirándolo mientras el nos demuestra que en este sentido, como en muchos, es más joven que nosotros... un joven a las orillas del centenario y que ha hecho como su primer deber en ver y aceptar sin vanas sublevaciones los límites del hombre, y dentro de esos límites, respirar y trabajar sin inquietarse.
Un hombre paciente y valeroso que construye sobre las tinieblas indefinidas el imperio sólido y luminoso del espíritu que distingue claramente y acepta en forma tranquila las verdades más amargas y fecundas, donde el espíritu humano sólo puede aprehender los fenómenos; nunca la cosa en sí; y ni siquiera todos los fenómenos; sólo los de la materia; y ni siquiera los fenómenos de la materia; sólo las relaciones entre ellos; y ni siquiera esas relaciones son reales, independientes del hombre; también son engendradas por el hombre.

Y ni siquiera son las únicas humanamente posibles; sólo son las más cómodas para satisfacer nuestras necesidades intelectuales y prácticas.

Para don Nicanor todo lo estático, lo establecido y lo compuesto lo incomoda y al verlo caminar por la playa da la impresión que su desparpajo es una sobreactuación de sí mismo al fintear la realidad en una historia sin fin, evitando dejarse llevar por los alardes fanáticos y por la pedantería de aquellos que se creen genios atacándolo.

"Me declaro Marxista, pero no soy comunista militante, y no lo soy porque estoy apoltronado... Yo sólo puedo luchar desde mi silla de intelectual. Pero mi amor está en el proletariado."

Lo acusan de ser un cómico, lo niega tajantemente diciendo que: "el propósito de sus versos es esencialmente serio"...Lo que pasa es que él usa la ironía y el humor como lo usaron Shakespeare y Dostoievsky, y toda su lucha se enmarca dentro de su intelectualidad burguesa y su profunda simpatía por el proletariado, como la lucha entre el placer y el deber.

Carlos Franz, al escribir sobre Parra en el diario "La Tercera", dice que Dn. Nica le había confesado que su próximo seudónimo sería: Neftalí Reyes.

Parra es así y con su ironía, al igual que Prometeo, devuelve el fuego de la palabra al pueblo. Es un provocador nato que lo hace emitir opiniones fuertes y tajantes sobre temas que muchos por miedo evitan, y en forma especial en los tiempos de dictadura. Se burla de todos y de sí mismo.

Nicanor Parra, poeta de lógica y sin sentido, de aberración y de certeza lírica, reinventor de la lengua en un país que no posee ninguna y la que usamos es una mala mezcla de modismos.

PADRE NUESTRO
.........que estás en el cielO santificado
.........sea tu noMbr
.......................E
... ... ... hágase Señor tu voluntad
así en la tierra como en el Cielo........................
el pan nuestrO de
.........................Cada
.........................................A dánoslo hoy

no nos dejes caer en tentaCión ..................
............más líbranos SeñOr..................
.......................de todo maL..................
...................................Amén.

Según Armando Uribe, en un artículo del año 1967: "La antipoesía es un acto de concreción, de experiencia de vida y que ha hecho bajar de las nubes a la poesía practicada en Chile en ese entonces, no hablaba de obreros esquematizados, representantes abstractos de clase y que el antipoeta no adoptaba el tono solemne de quien inicia al lector en verdades trascendentales."

El mismo Parra nos dice: "La antipoesía es una cosmovisión, una cruzada, una guerra santa contra los reducidos de cráneo. Honestamente: cree que es lícito seguir bailando vals a media luz - a los acordes del Danubio Azul - con blanqueada de ojos y todo bajo un cielo lleno de exploradores espaciales que se divierten haciendo piruetas en las propias barbas del Padre Eterno. Dejémonos de pamplinas... Además fue Vicente Huidobro el que me colgó ese sambenito del antipoemista. La característica del antipoema es la libertad. No tiene nada que ver con la literatura, sino con la vida. Se escribe en lenguaje directo y la ironía y el humor son condiciones básicas."

LA SAGRADA FAMILIA
Yo me llamo José Ella María
& nuestro hijo idolatrado se llama Jesús
Se rumorea que yo no soy su padre biológico
Pero eso carece de importancia
Lo importante
Es que la Sagrada Familia está aquí
Yo me defino como su padre platónico
Que quieren que les diga:
A mí me basta conque el caurito me diga papá
Animo!
PAZCUA FELIZ PARRA TODOS
& muchas gracias x la atención dispensada.

Mario Rodríguez Fernández, crítico literario, afirma que: "Nadie habla como escribe Parra, el antipoeta trabaja con la lengua nacional o de la tribu y las reorienta hacia otras significaciones y referencias, más allá o más bien centra las significaciones normales de la lengua."

Todo esto es una descomposición del lenguaje en el cual destruye su estuco con las significaciones establecidas, y en este sentido, la gente gusta y lee la antipoesía porque es transgresora.

Vicente Huidobro nos dijo: "Que la persistencia de un poema dependía de su carga eléctrica" y "la antipoesía nos demuestra una sorprendente capacidad de recuperar su sentido o reorientarlo en medio de la vertiginosa y en apariencia caóticas transformaciones de los contextos en que, en la actualidad, tiene lugar la recepción de la literatura"; según nos aclara Federico Schpof.

LOOR & GLORIA
Al sabio + grande de Grecia
Yo ni siquiera sé que nada sé:
Sólo creando mundos me consuelo
Claro que con lo que pasa hoy en el mundo
Ya ni creando mundos me consuelo.

Ricardo Piglia, escritor argentino, ha dicho : "Neruda es el poeta de las efemérides; Parra es el poeta de todos los días". Y luego agrega: "Los artefactos de Parra son a la literatura en lengua española, lo que la obra de Duchamp ha sido para el arte contemporáneo."

Y es que la poesía de Parra nos muestra las contradicciones y lo asfixiante de la realidad que se va convirtiendo en una nueva visión de lo cotidiano, una luz en la lírica nacional y una síntesis y simplificación para los lectores, elevando la obra de don Nicanor a un nivel poético en toda su extensión.

"LOS CUATRO GRANDES POETAS DE CHILE / SON TRES/ ALONSO DE ERCILLA Y RUBÉN DARÍO"; nos afirma en tres versos.

Los ataques más encarnizados que ha sufrido Parra fueron el día que acepta una invitación a tomar té en la Casa Blanca, donde su anfitrión fue nada más y nada menos que la misma primera dama norteamericana: Patricia Nixón; y en plena Guerra Fría y con los conflictos ardientes de Camboya y Vietnam en desarrollo.
El gobierno cubano, ante esta acción del antipoeta, le retira una invitación a ser jurado del Concurso Literario Internacional organizado por la "Casa de las Américas". La prensa de izquierda chilena salta feliz ante esta negativa del gobierno cubano, y en sus páginas publican cruentos ataques: Luis Enrique Délano lo hace en las páginas de "El Siglo"; y Luis Merino Reyes, presidente en ese entonces de la Sociedad de Escritores de Chile, en las columnas de "Puro Chile", lo trata de inconsecuente y de "hippie sexagenario".
La revista "Punto Final" publica un poema "Homenaje a Parra", escrito por Carlos Droguett, en el que lo trata de bazofia y de no tener idea de poesía y de cobarde, además se permite ironizar diciendo: "Se vende Parra / tratar con Nixon/ o más bien con la señora".

La paciencia de Parra se termina y después de alabar a la revolución cubana y a la Unidad Popular, se declara independiente y pone punto final a la discusión con un artefacto de su creación: "Hasta cuándo van a seguiré fregando las cachimba / yo no soy derechista ni izquierdista / yo simplemente rompo con todo".
Sin embargo este antipoeta sería el primero en alzar la voz en contra de la dictadura militar.
4
TAZAS DE TE
QUE ESTREMECIERON
AL SIGLO XX
1960 : CASTRO - NIXON
1970 : PARRA - NIXON
1972: MAO - NIXON
1972: BREZHNEV- NIXON

En 1969 este poetas gana el "Premio Nacional de Literatura", cuando el país, al igual que el resto del mundo, bulle en ideas de libertad, igualdad y enfrentamiento, y en ese momento, en las pantallas de TV de la Universidad Católica, don Nicanor, en forma tranquila se describe a sí mismo como una persona de: "Estatura mediana con una voz ni delgada ni gruesa de mejillas escuálidas y de más bien abundantes orejas con un rostro cuadrado en que los ojos se abren apenas y una nariz de boxeador mulato, baja la boca de ídolo azteca, una mezcla de vinagre y de aceite de comer; un embutido de ángel y bestia." Y en esa misma pantalla y programa se le escucha por primera vez el premonitorio verso, de total vigencia hoy día: "La derecha y la izquierda unida jamás serán vencidas."

La superinteligencia es una de las modalidades más despreciables de la necedad, porque la sabiduría es algo muy frío y muchas veces estúpido, por lo que cabe la posibilidad de afirmar que la sabiduría no hace más que disimular la vida (como las frías cenizas que ahogan las brasas)... Me pregunto ¿Será por eso que la mayoría envidia y ataca al que piensa?... Se que hay muchas personas que nacen estúpidas, pero también es cierto, que existe un gran número que tienen que ir a la universidad para serlo; por lo mismo Dadá no trató tanto de destruir el arte y la literatura en cuanto a la idea que de ellos se tenía, ni reducir sus rígidas fronteras, rebajar las alturas imaginarias, volver a dejarles en dependencia del hombre, a su merced, humillar el arte y la poesía significaba asignarles un puesto subordinado al supremo movimiento que no se mide más que en términos de vida", y lo mismo hace don Nica.

Por algo Baudelaire, en las primeras palabras de las "Flores del Mal" nos recuerda que: "La necedad, el yerro, el pecado, la roña ocupan nuestras almas, trabajan nuestro cuerpo", cosa que ha sucedido con aquellos intelectuales de militancia política que trataron infructuosamente de proscribir el arte de este incorregible antipoeta, capaz de pelear a la chilena "patá y combo y gargajo al ojo", si se presenta la ocasión.
SILENCIO MIERDA!
QUE LEVANTEN LA MANO
LOS QUE QUIERAN RESUCITAR
UN PASO AL FRENTE
LOS QUE DESEAN REJUVENECER.

¡Claro!... No puede ser de otra manera, don Nica se encuentra en la juventud de la vejez y con sus facultades creativas intactas, transformado en un viejo Shakespeare... perdón, Shakespeare en un siempre joven Parra, porque uno es el otro y el otro es el uno + Parra.

Y allí está don Nicanor con su irreverencia y tranquilidad disfrutando de los aires frescos y renovadores del balneario "Las Cruces", viviendo al lado del castillo quemado como un verdadero SIR. De vez en cuando se le ve enfundado en un largo abrigo negro SS, hurgando en los negocios de ropa usada en San Antonio.

Verdad que dan ganas de interrumpirlo... no me atrevo, sólo me limito a admirarlo, como lo admiraron todos esos ciudadanos españoles que concurrieron al edificio de la Fundación Telefónica en Madrid, en Junio del 2001, para apreciar y asombrarse con su exposición de "Artefactos Visuales", entre otras obras, vieron un ataúd pintado de negro y con una cruz en la tapa, reposa sobre una cama; a otro similar se le añade una hélice como si fuera una embarcación a motor; o se coloca de pie y abierto, exhibiendo una rueda manivela en su interior con la inscripción: "En caso de resurrección haga girar la tapa del ataúd en sentido contrario a los punteros del reloj. Este es un ataúd automático". También estaban las bandejas de cartón, o poemas más convencionales como el inscrito en una de la maderas dispuestas sobre livianos postes, que dice: "Que burgués eres oh Sol / Qué perezoso oh astro rey / cuando yo que soy un mal proletario / llego cada mañana a la fábrica / tú todavía duermes a pierna suelta / y cuando suena el pitido de salida /roncas ya como gato regalón."

... ... ...
Parra habla poco de sus versos, pero estos son reelaboraciones o preelaboraciones sintácticas del diálogo vertiginoso que propone a sus interlocutores"; afirma Enrique Lihn.

"Cervantes puede haber sido un gran escritor, y Gonzalo Rojas también. Pero Parra es una forma de comprender la literatura. Un método para leer a Cervantes y para leer a Rojas. Alguien que inspira mucho más a los escritores que lo precedieron que a los que le seguirán"; nos dice Rafael Gumucio.

" Yo diría, llevado seguramente por el entusiasmo, que no sólo Parra, sino también sus hermanos, con Violeta a la cabeza, y su rabelesianos padres, han llevado a la práctica una de las máximas ambiciones de la poesía de todos los tiempos: Joderle la paciencia al público"; nos aseguró Roberto Bolaños.

Bueno, y como despedida, les afirmo que los tontos (sus detractores) se aburren porque carecen de una cualidad sumamente fina: el discernimiento, y el hombre inteligente (como don Nica), descubre mil matices en el mismo objeto e intuye la profunda diversidad de dos hechos en apariencia semejantes, y los simplifica para que los tontos lo entiendan. El tonto no distingue, no discierne. El poder que lo enorgullece es el de encontrar parecidos entre las cosas más distintas.


........................NICANOR. ( Ramón Acuña)

Lo vi venir.
Lo abordé con la confianza
que despiertan su mirada y su gesto.
Yo sabía quien era él.
Preguntó yo quien era.
Le dije que uno que escribía versos.
Me contestó:
Amigo, ¿cómo es posible?
¡La poesía ha muerto!
¡La mataron los corruptos y el poder siniestro!

Una aureola de atrevido fuego
arrebató su cabellera al viento
y de su pensamiento profundo y diestro
emergió aquel fulminante y letal aserto.

¡La poesía ha muerto!

Al cabo de un rato de comentario cierto,
con la estocada ardiendo,
nos despedimos ya amigos viejos.

Y me fui pensando: Los grandes hombres se ven de lejos.
Pero, ¿la poesía ha muerto?

Breve encuentro con don Nicanor Parra frente a la Cárcel Presidio de San Antonio, en San Luis de las Barrancas.

El Hombre Imaginario

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imagiarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios


Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios


Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar el corazón
del hombre imaginario.

Manifiesto

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
- Nuestra primera y última palabra -
Los poetas bajaron del Olimpo.
Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.
A diferencia de nuestros mayores
- Y esto lo digo con todo respeto -
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro :
Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.
Además una cosa :
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro mensaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todos estos señores
- Y esto lo digo con mucho respeto -
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no :
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos
La poesía de gafas obscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.
No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser ésto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡ Nuestros abuelos inmediatos !
Se refractaron y se dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas,
Lo que sé es una cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.
Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano,
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
"Libertad absoluta de expresión".
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribirían esas cosas
¿ Para asustar al pequeño burgués ?
¡ Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡ Qué lo van a asustar con poesías !
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.
Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto -
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.
Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firme
- Cabeza fría, corazón caliente -
Somos tierrafirmistas decididos
- Contra la poesía del café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.


UN HOMBRE


La madre de un hombre está gravemente enferma
Parte en busca del médico
Llora
En la calle ve a su mujer acompañada de otro hombre
Van tomados de la mano
Los sigue a corta distancia
De árbol en árbol
Llora
Ahora se encuentra con un amigo de juventud
¡Años que no nos veíamos!
Pasan a un bar
Conversan, ríen
El hombre sale a orinar al patio
Ve una muchacha joven
Es de noche
Ella lava los platos
El hombre se acerca a la joven
La toma de la cintura
Bailan vals
Juntos salen a la calle
Ríen
Hay un accidente
La muchacha ha perdido el conocimiento
El hombre va a llamar por teléfono
Llora
Llega a una casa con luces
Pide teléfono
Alguien lo reconoce
Quédate a comer, hombre
No
Dónde está el teléfono
Come, hombre, come
Después te vas
Se sienta a comer
Bebe como un condenado
Ríe
Lo hacen recitar
Recita
Se queda dormido debajo de un escritorio.


ES OLVIDO


Juro que no recuerdo ni su nombre
Más moriré llamándola María
No por simple capricho de poeta:
Por su aspecto de plaza de provincia.
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros,
Ella una joven pálida y sombría.
Al volver una tarde del Liceo
Supe de la su muerte inmerecida,
Nueva que me causó tal desengaño
Que derramé una lágrima al oírla.
Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera!
Y eso que soy persona de energía.
Si he de conceder crédito a lo dicho
Por la gente que trajo la noticia
Debo creer, sin vacilar un punto,
Que murió con mi nombre en las pupilas.
Hecho que me sorprende, porque nunca
Fue para mí otra cosa que una amiga.
Nunca tuve con ella más que simples
Relaciones de estricta cortesía,
Nada más que palabras y palabras
Y una que otra mención de golondrinas.
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo
Sólo queda un puñado de cenizas),
Pero jamás vi en ella otro destino
Que el de una joven triste y pensativa.
Tanto fue así que hasta llegue a tratarla
Con el celeste nombre de María,
Circunstancia que prueba claramente
La exactitud central de mi doctrina.
Puede ser que una vez la haya besado,
¡Quién es el que no besa a sus amigas!
Pero tened presente que lo hice
Sin darme cuenta bien de lo que hacía.
No negaré, eso sí, que me gustaba
Su inmaterial y vaga compañía
Que era como el espíritu sereno
Que a las flores domésticas anima.
Yo no puedo ocultar de ningún modo
La importancia que tuvo su sonrisa
Ni desvirtuar el favorable influjo
Que hasta en las mismas piedras ejercía.
Agreguemos, aún, que de la noche
Fueron sus ojos fuente fidedigna.
Más, a pesar de todo, es necesario
Que comprendan que yo no la quería
Sino con esa vaga sentimiento
Con que a un pariente enfermo se designa.
Sin embargo, sucede, sin embargo,
Lo que a esta fecha aún me maravilla,
Ese inaudito y singular ejemplo
De morir con mi nombre en las pupilas,
Ella, múltiple rosa inmaculada,
Ella que era una lámpara legítima.
Tiene razón, mucha razón, la gente
Que se pasa quejando noche y día
De que el mundo traidor en que vivimos
Vale menos que rueda detenida:
Mucho más honorable es una tumba,
Vale más una hoja enmohecida.
Nada es verdad, aquí nada perdura,
Ni el color del cristal con que se mira.
Hoy es un día azul de primavera,
Creo que moriré de poesía,
De esa famosa joven melancólica
No recuerdo ni el nombre que tenía.
Sólo sé que pasó por este mundo
Como una paloma fugitiva:
La olvide sin quererlo, lentamente,
Como todas las cosas de la vida.